domingo, 24 de diciembre de 2006
Que mal rato pasé ayer por la tarde, a eso de las 20.45: vi morirse otra vez al "abuelo" de Rocío Dúrcal.
Para la gente normal a lo mejor es una gilipollez pero durante toda mi vida ha sido la escena trágica que más veces he contemplado, encima todas las navidades, creo que no he fallado ninguna.

Si alguien se ha perdido que no cunda el pánico, que yo me explico ahora mismo. Hay una película del 64 que se llama TENGO 17 AÑOS (aunque yo siempre pensé que se llamaba algo de un Belén porque hacen un belén viviente ya casi al final) de Rocío Dúrcal. Va de una niña rica que se escapa de su pedazo de chalet de Madrid porque quiere ir a actuar a Barcelona con su compañía de teatro y sus padres no le dejan. En mitad del campo, pero cerca de Madrid, la acoge una familia formada por: un abuelo, un padre y 7 mozos!

Bueno pues resulta que (siento destrozarla a quien no la haya visto) al final, mientras están haciendo un belén viviente y Rocío canta... el abuelo se muere. Y yo no sé porque pero a mi desde pequeña esto me hacía pasar un rato malísimo.

Ay, bueno, esta revisión me dio para aprenderme un trozo de la canción de los colores (como la de los piratas jejeje) que paso a reproducir ahora mismo: rojo, verde, azul y limon... iba repitiendo mi corazón!!


Sí... que le vamos a hacer, ahora los niños se crían con Shin Chan y Peter Griffin... yo veía con mi abuela todas las películas de Rocío Dúrcal (Marisol también me gustaba, sobre todo la película del abuelo, pero yo con cinco años quería ser una adolescente cantarina y alegre, no una niña de también 5 años y encima rubia…)
y otros creen que...