1. Origen y desarrollo de la lengua española
Los romanos traen el latín a la Península Ibérica unos doscientos años antes de Cristo y en menos de cien años lo extienden por todo el territorio peninsular. Lo que llegó fue la variante vulgar de la lengua ya que los primeros en llegar fueron los comerciantes y soldados, no gente de la cultura. Cuando el imperio se fragmentó en el año 475 d. C. la lengua de cada una de las divisiones evoluciona rápidamente al quedarse unas aisladas de las otras. Este aislamiento provocó la diversidad actual de lenguas de la Península Ibérica. En el siglo XV los pueblos germánicos comienzan a invadir la Península. Estos adoptaron la lengua y costumbres de los romanos e hicieron que este evolucionara más rápidamente y de forma distinta a como lo hizo en el resto del antiguo Imperio Romano.
En el 711 tiene lugar la invasión árabe por la que se introducen numerosas palabras. Tras la reconquista quedan las siguientes lenguas peninsulares: gallego, astur-leones, castellano, catalán, navarro-aragonés, vasco y mozárabe.
En el siglo XI aparecen los primeros textos, anotaciones en castellano al margen de párrafos latinos denominadas glosas silentes y emilianenses (encontradas en los monasterios de Silos y San Millán de la Cogolla. Hasta el XI ninguna lengua predominaba sobre otra, pero castilla comienza a ampliar su fuerza política por lo que es la lengua que más se extiende.
Durante el reinado de Alfonso X, en el siglo XIII, el castellano se desarrolla como lengua de cultura. En el reinado de los Reyes Católicos el castellano se unifica en la Península Ibérica, convirtiéndose en lengua oficial del reino. Antonio de Nebrija en 1492 publica la “Primera gramática castellana”.
Los siglos XVI y XVII fueron los Siglos de Oro de la literatura española. Influye el modelo político imperialista de Carlos I y la conquista de América.
En el siglo XVIII el castellano presenta los rasgos actuales; se funda la RAE con el fin de establecer una norma. De esta forma aunque evolucione la lengua de distinta forma según las zonas la norma seguirá siendo común a todas ellas.
En el siglo XIX se impone el español en la enseñanza pública. Actualmente a través de los medios de comunicación y la tecnología el nivel culto llega a un mayor número de usuarios, aunque no siempre es éste el que se consigue mostrar. Del mismo modo se extiende la norma (nivel estándar del castellano) a través de estos cada vez más numerosos medios de comunicación. Quizá los recursos más útiles se encuentren en Internet (por ejemplo la pagina de la RAE o la del instituto Cervantes (encargado de extender nuestra cultura a todo el mundo).
2. Las lenguas constitucionales: catalán, gallego y vasco. El bilingüismo
La lengua es el idioma que los habitantes de una determinada comunidad utilizan para comunicarse. Se tiende a relacionar una lengua con un determinado estado, sin embargo nada tienen que ver las palabras con las fronteras.
Existen variedades regionales denominadas dialectos. La diferencia entre lengua y dialecto se basa en que la primera es oficial, en la que se expresa la administración, y está reglada mientras que el segundo término está relegado al ámbito popular y familiar.
Esta convivencia de lenguas y dialectos da lugar al fenómeno del plurilingüismo, dado cuando los hablantes de una comunidad se expresan o pueden hacerlo en varios idiomas.
El bilingüismo es similar, y la forma de vida de muchas personas. Puede darse en caso individual (cuando un niño con padres de diferentes nacionalidades desde niño ha aprendido los idiomas que se hablan en casa) o social, cuando en una región se hablan dos idiomas como ocurre en España con el castellano, el catalán, el gallego y el vasco.
Las lenguas al estar en contacto se influyen unas a otras a partes iguales (adstrato), la de mayor influencia resta terreno a la secundaria (superestrato) o a la inversa (sustrato).
En algunos casos surgen problemas de diglosia, mayor consideración de una lengua en detrimento de la otra. Una es la que se utiliza formalmente y otra queda para el ámbito familiar. Para evitarlos el Estado lleva a cabo procesos de normalización lingüística en los que, por medio de la administración, interviene para paliar estas desigualdades. Existen programas de inmersión, la enseñanza de los primeros años se imparte en la lengua desfavorecida para contrarrestar la desigualdad; de regularización normativa para establecer criterios comunes y de difusión mediática en televisión, conciertos, carteles … Aunque estos procesos parecen sencillos no están libres de polémica y crítica.
La nuestra es una realidad plurilingüe ya que en España existen cuatro lenguas: castellano, catalán, gallego y vasco.
El catalán es una evolución del latín en la zona que ocupaba el Principado de Cataluña. A su vez, este se extendió, gracias sobre todo a la labor de los almogávares (mercenarios catalanes) que lo extendieron por todo el Mediterráneo, y dio lugar a dos dialectos: el valenciano y el mallorquín (propio de las Islas Baleares) que poseen características propias.
En la Edad Media, Cataluña es un importante foco cultural, se publican algunos libros a finales del periodo como son “Lo somni” de Bernat Metge o “Tirant lo Blanch” de Joanot Martorell ya en el siglo XVI. Este esplendor se apaga durante los siglos XVI y XVII. En el Romanticismo se da un fenómeno cultural consistente en rescatar la cultura tradicional llamado Renaixença.
Es en el siglo XVIII cuando el catalán casi desaparece quedando relegado al uso rural debido a la extensión del castellano en las ciudades.
Durante la II República, a principios del siglo XX, se fijo una norma para el catalán y el Estado la reconoció como lengua cooficial esta y el resto de idiomas peninsulares. Cuando comenzaron los movimientos migratorios de toda la Península a Cataluña el catalán se convirtió en la lengua de cultura ya que el castellano lo hablaba el proletariado.
Durante el franquismo (1939-1975) se prohíben el catalán y el resto de lenguas peninsulares, expresarse en su lengua autóctona fue un arma de protesta eficaz para artistas en general, recuperando su cooficialidad al terminar este periodo. Para extender su uso de nuevo se utilizaron programas de inmersión en los colegios.
La cultura gallega también se desarrolló especialmente durante la Edad Media. Se extendió la lírica trovadoresca y grandes autores no gallegos de la época publicaban en esa lengua, son un ejemplo las “Cantigas a Santa María” de Alfonso X “El Sabio”.
En el Renacimiento pasa a utilizarse en las áreas rurales y en el siglo XIX tiene lugar el Ruxurdimento, similar al fenómeno ocurrido en Cataluña, Rosalía de Castro y Eduardo Pondal fueron dos de los causantes de este fenómeno.
Ha habido problemas de diglosia durante mucho tiempo que ahora intentan solucionarse con polémicos programas de inmersión y creando instituciones específicas encargadas de la lengua gallega.
El vasco es la única de las lenguas peninsulares anterior a la romanización. Su origen es incierto. Hasta el siglo XVI no existe ningún documento escrito en esta lengua, por ello el vasco o euskera ha estado en constante evolución hasta ese momento, a partir del cual este vertiginoso proceso de evolución se frenó.
El actual vasco se denomina euskera batua y es una mezcla de todos los dialectos diferentes que se hablaban en el País Vasco. Fueron también necesarios procesos de normalización para recuperar el uso del vasco en las ciudades.
No hace falta viajar lejos para comprobar que existen diferentes lenguas o costumbres dentro de una misma fronteras, aun así son muchos los que todavía pretenden hacer mapas como puzzles para que ambos elementos (lengua y nación) se correspondan.
3. Variedades geográficas del español: los dialectos del castellano
Dependiendo de las zonas se distinguen diferentes variedades del castellano.
En la zona meridional de la Península y en las Islas Canarias los dialectos son el andaluz, el murciano, el extremeño y el canario. Hay rasgos comunes a todos ellos como son: la confusión de la r y l, el yeísmo, la aspiración de la s, j y h inicial y la supresión de sonidos y sílabas finales. La principal diferencia entre ellas reside en el mayor o menor grado en que se encuentra desarrollado cada uno de los rasgos.
Las variedades septentrionales del español se presentan principalmente en La Rioja, Navarra, Aragón, León, Zamora, Salamanca y sobre todo en Asturias. Estos dialectos provienen de la mezcla entre el castellano y la evolución de dialectos del latín (navarro-aragonés y astur-leonés). En la zona este los rasgos comunes son la confusión de r por l al final de las palabras, los diminutivos terminados en ico y restos de la f inicial. En las zonas más al oeste los diminutivos terminan en in-ina y se produce el cierre de las vocales finales, por ejemplo en “amigu”.
Los dialectos hispánicos son restos de antiguos dialectos. Se trata del aragonés y el astur-leonés (del que provienen el bable y las hablas leonesas). A parte de los rasgos dialectales de los antiguos dialectos latinos que han influido en el castellano se conservan restos de ellos que actualmente se toman como una marca de identidad de los habitantes de estas zonas. Cuentan incluso con una norma que regula su enseñanza.
También son dialectos las hablas de las comunidades bilingües ya que el castellano se ve influido por las características de las lenguas cooficiales. El euskera tiene a pronunciar el sonido de la ese más exagerado y suelen ser leistas. Los catalanes y valencianos tienden a pronunciar la d final como t y pronuncian la l en el velo del paladar. Los gallegos pronuncian más abiertas o cerradas las vocales e y o, y utilizan en preterito perfecto simple en lugar del compuesto (de indicativo).
4. El español en el mundo
La mayor expansión del castellano se produjo a finales del siglo XV debido a la colonización de América (1492) y la expulsión de los judíos de la Península Ibérica (1492).
El judeo-sefardí o judeoespañol es un dialecto del castellano antiguo que conservan los descendientes de los judíos que fueron expulsados de la Península por los Reyes Católicos. Se encuentra en un proceso de decadencia debido al uso coloquial y familiar. Tiene tendencia arcaizante, conservan con pocas variantes el castellano del siglo XV.
La mayor extensión de hispanohablantes se encuentra en América. Con la llegada de los españoles en 1492 y la utilización de su lengua en las instituciones creadas posteriormente los indígenas aprendieron el castellano por utilidad. Los exploradores que llegaron al continente americano eran de la zona de Andalucía y Extremadura por lo que aún hoy el español de América conserva rasgos dialécticos de la zona meridional de la Península Ibérica. Es importante matizar que no impusieron el castellano como lengua en estos territorios sino que los indígenas decidieron aprenderlo por utilidad: les venía bien a la hora de comerciar y relacionarse con los nuevos habitantes. En un primer lugar para comunicarse con los misioneros, luego con los nuevos habitantes, posteriormente con la administración y por último lo necesitaban para alistarse en el ejército.
Actualmente es la lengua oficial en 19 países americanos. Sin embargo, el español de América ha ido evolucionando, mezclando términos de sus lenguas autóctonas e incorporando neologismos del inglés en lugar del castellano actual (los famosos ejemplos de “computadora” de “computer” en lugar del ordenador, o “carpeta” de “carpet” en lugar de alfombra).
El cambio de género es un rasgo común en el español de América. Abunda también el uso de diminutivos, perífrasis verbales y extensión del dequeísmo y queísmo.
Una de las peculiaridades de esta variedad del castellano reside en el voseo. Se trata de la forma que le dan a la segunda persona de singular, en España hablaríamos de tu. Este hecho tuvo lugar por la diferente evolución de las formas personales que había en el XVI en España y América. Dependiendo de la zona se emplea en unas situaciones de mayor o menor confianza.
5. La situación del español en el mundo. Medios de comunicación, Internet y nuevas tecnologías
La situación de crecimiento en que se encuentra el español actualmente es debida en gran parte a la utilización de esta lengua en medios de comunicación, que procuran utilizar y extender el nivel culto, y en la facilidad para acceder al idioma gracias a Internet y las nuevas tecnologías.
El hecho de que se valore más positivamente se debe al crecimiento demográfico, cultural y económico de las zonas hispanohablantes y el prestigio literario internacional que han cosechado numerosos escritores del habla hispana. Apellidos como Lorca, Alberti, Cela, Neruda o García Márquez son conocidos en todo el mundo.
El español tiene unos cincuenta millones de estudiantes, sobre todo en EEUU. En todo el mundo el castellano es uno de los que más estudiantes escogen como segunda lengua. Es en Europa donde más complicada está la expansión de la lengua debido a la mayor importancia que políticamente se le da al inglés, el francés y el alemán.
Debido a la expansión del español se han ido creando instituciones encargadas de evitar su fragmentación. Algunas de ellas son la RAE (Real Academia Española) que trabaja junto a otras 21 academias de otros países hispanohablantes para conservar la lengua y el Instituto Cervantes que se encarga de la promoción y enseñanza. Estas y otras instituciones se han visto favorecidas por las nuevas tecnologías, sobre todo por Internet, ambas tienen páginas web que ofrecen abundante material e información de la lengua a los hablantes.
Además de páginas vinculadas a instituciones oficiales hay una enorme cantidad de sitios en español como son los de periódicos, revistas, universidades, buscadores
Las nuevas tecnologías no solo afectan positivamente a la lengua. Se dan problemas en los hablantes y escribientes que antes no existían. Uno de los usos incorrectos más extendidos, sobre todo entre la población joven, se da en las conversaciones por Internet (en el famoso “Messenger” se ahorran letras hasta el punto de no entender algunas palabras) o en los mensajes de texto por el teléfono móvil, con un lenguaje mucho más reducido que el de Internet.
Ocurre lo mismo con los medios de comunicación. El castellano siempre ha estado repleto de refranes y frases hechas pero con la gran difusión que tienen los medios de comunicación de masas (sobre todo la televisión) ha hecho que frases como el “que pasa neng” aparezcan en nuestras conversaciones cotidianas.
6. Las variedades socioculturales y los registros idiomáticos: clases y principales rasgos.
La lengua presenta variedades no solo regionales, también existen variedades diastráticas (socioculturales) y diafásicas (estilísticas).
Para que la lengua no se fragmente demasiado se ha creado una norma, la lengua estándar es la que podríamos considerar ideal en cuanto a esta norma.
Las variedades de expresión y estilo son los registros lingüísticos que dependen de la situación del hablante, la relación entre el hablante y el receptor y el tipo de exposición que se realice. Existen tres registros el culto, el coloquial y el vulgar. En el nivel culto prima la corrección, en el vulgar la comodidad y en el vulgar la incorrección. La competencia lingüística es la capacidad de una persona para cambiar de registro dependiendo de la situación: una persona con una buena competencia puede expresarse en el nivel culto o coloquial mientras que una persona con poca o nula competencia solo utiliza el nivel vulgar, sin distinguir situaciones o personas.
Las variedades sociales dependen de los grupos sociales. Grupos según la edad, el sexo, la ocupación, la situación económica, la educación… Generalmente se encuentran definidos por el papel social del hablante.
El habla específico de cada grupo social se denomina jerga. Las hay profesionales (si dos profesionales de un mismo grupo hablan de trabajo delante de otra persona ajena probablemente no se entere de nada debido a la abundancia de tecnicismos), sociales (en la cárcel, los jóvenes, los estudiantes…), de procedencia…
La jerga juvenil es la más compleja, por distinguirse o por hacerse notar todas las generaciones de jóvenes han cambiado significados, inventado palabras, incluido extranjerismos en su habla y numerosas palabras comodín.
Según la procedencia geográfica existen también variedades. Se dan diferencias entre los grupos de inmigrantes. Es curioso que cuanto más diferente es la cultura, habla o religión de la nueva situación del grupo de inmigrantes más fuertes se hacen estos rasgos originarios de la persona.
7. Los textos periodísticos: características, rasgos lingüísticos y estructuras textuales
Los textos son los mensajes que se transmiten en los actos de comunicación. Un texto es la unidad total de comunicación que se produce en una situación concreta.
Uno de sus propósitos puede ser informar, en este caso hablamos de un texto periodístico. Transmiten sucesos, información general o específica, datos o conocimientos.
Para analizar el lenguaje periodístico es necesario distinguir entre el estilo informativo y el estilo de opinión.
ESTILO INFORMATIVO
La información es la modalidad por excelencia del periodismo y consiste en la difusión objetiva de sucesos de actualidad con interés para el receptor. El estilo informativo se caracteriza por: objetividad, precisión, claridad y captar la atención del receptor.
ELEMENTOS
Los titulares constituyen uno de los elementos más importantes y característicos de la prensa. Llaman la atención, sirven de criterio de selección al lector, indican el contenido de la noticia y ponen de manifiesto las intenciones del emisor.
Uno bueno condensa lo esencial del texto.
Pueden ser
- objetivos (relación con el contenido) o subjetivos (destacan aspectos parciales o solo parte de la información).
- Representativos (solo informan) o conativos (provocan una reacción en el lector)
- Amplios (gran extensión) o concentrados (pocas palabras). Algunos rasgos son la supresión de elementos oracionales prescindibles y el uso de frases hechas o refranes.
Pueden llevar antetítulo y subtítulo que añaden información o aclaran el título.
Un periódico no solo incluye texto. Para matizar y aclarar la información se añaden ilustraciones (que pueden ser un contenido por sí mismas) y publicidad (que condiciona el espacio de la noticia).
En la primera página el periódico expone su selección e interpretación de la realidad y deja traslucir su ideología. La organización de los elementos también influye en la opinión que tienen los lectores del medio.
GÉNEROS INFORMATIVOS
- NOTICIA: El género más característico del periodismo. Relato de un acontecimiento reciente de interés general, es objetivo. Suele ser breve y concisa. Ha de responder a las 5wh questions (what, when, how, where, why) con las que se pretende captar lo esencial de la noticia.
Su selección depende de los elementos de interés: actualidad, importancia, protagonistas, dimensiones, insólito…
Tiene titular, entradilla (resumen de lo más significativo de la noticia, otro tipo de letra) y cuerpo. El cuerpo está compuesto de los párrafos que completan y amplían la información. Se escriben en forma de pirámide invertida, es decir su estructura es de interés decreciente por si hay que acortarla por cualquier motivo se retire lo prescindible de ella.
- REPORTAJE: Es una noticia ampliada. Lo interesante es el tema no la actualidad. Permite un estilo más personal. Requiere investigación y documentación acerca del tema. Suele incluir elementos de apoyo (entrevistas, estadísticas, gráficos, fotografías…)
- ENTREVISTA: Reportaje especializado. Se conoce opiniones y maneras de pensar de diferentes personajes. Se basa en el esquema pregunta – respuesta.
Puede ser de declaraciones (tema de interés general), de personalidad (personalidad del entrevistado) o con fórmulas establecidas (como un test psicológico).
ESTILO DE OPINIÓN
La opinión va más allá de la información: analiza, juzga y valora los hechos que la información aporta. El estilo de opinión es muy personal aunque suele presentar unas características generales. Es subjetivo, tiene intención analítica (se deja entrever la actitud del emisor) y presión ideológica (debe expresar frecuentemente lo que sus lectores esperan leer). A veces la propia línea ideológica del periódico limita la libertad de pensamiento del emisor (estilo propagandístico, ofrece argumentos aparentemente objetivos).
GÉNEROS DE OPINÓN O MIXTOS
- EDITORIAL: Se publica en una página destacada y fija. Su contenido es responsabilidad del director. No lleva firma, desarrolla un tema de actualidad y se muestra en él la línea ideológica del periódico.
- ARTÍCULO DE OPINIÓN: El autor da su visión sobre cualquier asunto. El articulista suele ser un colaborador ocasional, se responsabiliza del contenido.
- COLUMNA: Comentario firmado sobre cualquier tema de actualidad, siempre en el mismo lugar, ocupa una columna. Suelen ser escritores de prestigio que colaboran regularmente en el periódico.
- CRÍTICA CULTURAL (mixto): Ofrece una valoración sobre temas del mundo de la cultura y los espectáculos. La realizan expertos en distintos campos.
- CRÓNICA (mixto): Elaboración personal del hecho informativo, realizada por alguien que ha sido testigo de los hechos. Elementos propios de la noticia pero con más detalle. Interpretación personal. En ocasiones es en primera persona y admite anécdotas.
5. Concepto de código o registro: las variantes socioculturales y los registros idiomáticos: clases y principales rasgos.
Para que la comunicación sea efectiva, emisor y receptor deben compartir un mismo código, un sistema de signos y reglas que permitan combinarlos adecuadamente y con coherencia.
Las lenguas muestran variantes en su realización y diferencias de hablante a hablante en el uso real. Pueden producirse por motivos diversos: circunstancias socio-culturales, intención y situación y las diferencias regionales de una misma lengua.
Las variedades de una lengua son manifestaciones distintas de un idioma común a todos los hablantes de una comunidad lingüística.
La lengua estándar no se corresponde con ninguna variedad real, ya que nadie hace un uso perfecto del idioma. Sin embargo, suele relacionarse con la utilizada por las personas de mayor instrucción y nivel cultural. Para que los hablantes hagan un uso cercano a la lengua estándar existe la norma; instituciones como la RAE se encargar de enunciar sus reglas.
Se entiende por lengua culta la que se acerca en mayor grado a la lengua estándar, la norma se cumple de un modo más estricto. A mayor conocimiento de la lengua el hablante posee mayor competencia lingüística, lo que amplía sus posibilidades de adaptarse a diferentes situaciones comunicativas y desarrolla su capacidad de expresar matices afectivos y contenidos intelectuales. Los casos más significativos de la lengua culta son: la riqueza léxica y la sintaxis correcta.
La lengua vulgar, por el contrario, se aleja considerablemente de la lengua estándar. El desentendimiento de la norma lingüística provoca incorrecciones (vulgarismos consecuencia del nivel cultural de los hablantes).
Las variedades sociales de la lengua son originadas por el nivel cultural, y así por la pertenencia de los hablantes a grupos diversos. La forma de expresarse empleada por cada grupo social o profesional recibe el nombre de jerga. Existe una gran variedad de jergas, aunque básicamente podemos diferenciar dos: las profesionales que son las variedades lingüísticas específicas de las distintas actividades profesionales con gran cantidad de tecnicismos, y las sociales denominadas argots, son las empleadas por grupos sociales, muchas veces marginales (de los capos, del trullo, de los camellos…); las características lingüísticas principales de este tipo de jergas son: los neologismos, los cambios de significado de palabras y existentes, la utilización de extranjerismo no utilizados en la lengua común, la creación de palabras nuevas añadiendo sufijos, la tendencia a apocopar palabras y el uso de comodines y de palabras malsonantes.
Mientras que algunos tecnicismos propios de las jergas profesionales pueden llegar a formar parte de la lengua común, por lo general, los argots desaparecen con rapidez por lo que son muy pocas las palabras procedentes de estas jergas las que llegan a formar parte de la lengua común. Guay ha llegado a incluirse en el diccionario de la RAE.
Las variedades de la lengua están determinadas también por la situación en que se producen los actos de comunicación y la intención de los interlocutores. Estas variedades reciben el nombre de registros lingüísticos; fundamentalmente, se pueden distinguir dos tipos: un registro formal, que se manifiesta con un empleo cuidado de la lengua; y , un registro no formal, que se caracteriza por el uso de un nivel menos elaborado de la lengua, más familiar.
Cuanto mayor sea la competencia comunicativa del hablante, mayores posibilidades tendrá de modificar el registro y adecuarlo a la situación en que se halle.
La lengua coloquial es la variedad empleada habitualmente para comunicarnos con personas allegadas, la expresión es relajada y espontánea por lo que son frecuentes las incorrecciones en su uso (que suelen estar determinadas por la situación comunicativa, no por el desconocimiento de la norma). La lengua coloquial se caracteriza también por su expresividad que se manifiesta en la importancia que tienen los recursos no verbales (los gestos). Los rasgos principales de esta lengua son: la pronunciación relajada, el empleo de muletillas, apócopes, palabras con carga afectiva, palabras baúl, frases hechas, deícticos, exclamaciones e interjecciones, intensificación y repetición de palabras o frases, uso de vocativos y sintaxis sencilla.
Dependiendo del canal, medio a través del cual se desplaza el mensaje, que se utilice en la comunicación podemos distinguir entre lengua oral y lengua escrita. La lengua oral es más expresiva, pero al mismo tiempo, incluye más imprecisiones. El lenguaje escrito requiere mayor esfuerzo en su elaboración (más normativa). Ambas pueden tener diferentes grados de elaboración según la situación en que se produzcan.
Por último, se ha de mencionar los distintos tipos de discursos (cada una de las variedades lingüísticas que se producen como consecuencia de la finalidad con que se emplean y de los temas que se tratan). Según su contenido son: humanísticos, científico-técnicos, jurídicos y administrativos, periodísticos, publicitarios y literarios.
Concepto de texto: propiedades
La lingüística moderna define al texto como una unidad autónoma susceptible de combinarse y de tener sus propias funciones.
Esta unidad de comunicación ofrece sus propias características en cuanto a su sentido y su forma y se ajusta constantemente a las circunstancias de la comunicación.
En definitiva, un texto es cualquier enunciado con una intención que se articula conforme a un código y emite un mensaje.
Un mensaje en general se emite con una finalidad: informar, asombrar, prometer, defender, convencer…
De la misma manera, puede estar formado por un solo enunciado o por varios: una frase de saludo, una conversación completa, un libro, un poema, un anuncio, una noticia…
Para que el texto pueda actuar como una unidad de comunicación de modo que el receptor comprenda su significado y su intención, debe cumplir tres propiedades: ser adecuado a la situación en que se produce, que los enunciados que lo componen tenga coherencia y que los elementos que lo integran guarden cohesión.
ADECUACIÓN
Hace referencia a la relación entre el emisor y el receptor. El emisor ha de presuponer el conocimiento acerca del mundo del receptor para elaborar el lenguaje. Es decir, la competencia lingüística del receptor, el conjunto de habilidades lingüísticas que posee.
Es indispensable que el texto sea al adecuado para que el mensaje sea efectivo.
COHERENCIA
Consiste en la conformación lógica que todo enunciado debe tener para ser comprensible por el receptor. Es el anclaje entre las partes del discurso.
En muchas ocasiones se aprovecha esta falta de coherencia como recurso lingüístico: paradoja es una aparente falta de coherencia (vivo sin vivir en mí).
Para que sea coherente debe cumplir unas normas lógicas como evitar la información que se sobreentienda, no repetir continuamente el mismo discurso, presuponer unos conocimientos básicos para entender el mensaje.
COHESIÓN
Es la trabazón lingüística. Consiste en una serie de recursos que se emplean en los textos para dotarlos de unidad, para relacionar las partes y cruzar referencias en ellas.
Estos recursos pueden ser muchos y de diferentes grados de complejidad.
Enlaza las diferentes unidades que conforman el texto.
Hay varias clasificaciones para los textos según diversos criterios:
Intención: narrativos, descriptivos, expositivos, argumentativos o dialógicos.
Contenido: humanísticos, científicos y técnicos, jurídico y administrativos, periodísticos, publicitarios y literarios.
Finalidad comunicativa: informativos, prescriptitos, persuasivos o poéticos.
Los mecanismos de coherencia y cohesión. Marcadores textuales.
COHERENCIA
Es la conexión de las distintas partes de un todo, en el texto se da si los elementos que lo componen se relacionan entre sí sin contradicción y contribuyen a crear un mensaje.
Para que un texto esté organizado correctamente debe poseer unidad, dinamismo y cohesión.
COHESIÓN
Es una de las propiedades que deben darse para que el texto sea coherente. Los elementos de cohesión enlazan las diferentes unidades que componen el texto.
Los más frecuentes son:
REITERACIÓN: repetición de un elemento lingüístico.
Fónica: recursos rítmicos como la rima o las preguntas.
Léxica y semántica: repetición de palabras de la misma familia léxica para reforzar ideas en el texto.
Morfosintáctica: reiteración gramatica, repetición de esquemas sintácticos y repetición de voces narrativas de las marcas que señalan a los interlocutores en los diálogos.
SUSTITUCIÓN: conserva el contenido pero modifica la expresión.
Léxicos: guarda relación con la expresión sustituida.
Gramaticales: pronombres y adverbios para referirse a elementos anteriores o referencias extralingüísticas.
ELIPSIS: supresión de elementos que se sobreentienden. Puede ser verbal, nominal u oracional.
Pueden ser de inicio, desarrollo o finalización.
MARCADORES TEXTUALES
Son el elemento de cohesión más importante. Indican las relaciones entre las partes del texto. Ayudan a interpretar el mensaje.
Pueden ser conjunciones (pero, y, sin embargo), adverbios (también, además), sintagmas (en resumen) u raciones (se puede pensar que, si tenemos en cuenta que).
Tres clases:
MODIFICADORES DEL ENUNCIADO: precede al enunciado y determina su sentido, introduciendo comentarios acerca del contenido. Aclara la actitud del hablante, explica el tema y señala el marco espacio-temporal.
ORGANIZADORES TEXTUALES: organizan la estructura de un texto.
- de inicio.
- De continuidad
- De digresión, introducen reflexiones
- De cierre
- De enumeración
CONECTORES: relaciona las ideas del enunciado. Existe conexión entre dos ideas cuando la interpretación de una depende de la otra.
Relaciones de contraste: oposición (no obstante, sin embargo)
Relaciones de tiempo: sucesión o simultaneidad
De adición: suma de enunciados que aportan nuevas informaciones.
De causa-efecto: causa o consecuencia de otro.
De explicación y ejemplificación: se aclara un concepto (explicación o ejemplo).
En los textos narrativos (temporales) en los descriptivos (de adición), en los expositivos (explicación-ejemplificación) y en los argumentativos (contraste y causa-efecto).
Textos humanísticos. Características, rasgos lingüísticos y estructuras textuales
La lengua tiene una serie de usos que se corresponden con las necesidades comunicativas de los hablantes. Existen distintos lenguajes específicos dependiendo de las modalidades del discurso.
El término humanístico se refiere a lo que concierne al ser humano en sus aspectos intelectuales, formativos y de relación, a esto hacen referencia los textos humanísticos.
Aunque es difícil encontrarlas, presentan una serie de características generales:
Los contenidos y las formas de organización textual de estos son variados dependiendo del tema tratado.
Tienen un alto grado de abstracción en los contenidos, como consecuencia de reflexiones y racionamientos conceptuales.
Los contenidos y modos de desarrollo son subjetivos. Los temas se prestan a la valoración y se tiende a la introducción de la opinión en la presentación.
El lenguaje puede ser doctrinal (los enunciados son del tipo normativo) o especulativo (se pretende llegar a la compresión de un tema mediante reflexiones).
Se suelen emplear la exposición y argumentación.
Aunque son diferentes, hay una serie de rasgos comunes:
Al ser subjetivos el léxico suele ser connotativo. Hay un estilo personal con el que suelen escribirse los pensamientos, a veces cercano a lo literario.
Abunda el vocabulario abstracto ya que la abstracción es un proceso para llegar a lo genérico y formular conceptos. Estos términos se forman de diferentes maneras: derivados de adjetivos o verbos, sufijos…
Es frecuente el uso de tecnicismos específicos de cada disciplina para designar la realidad a la que se hace referencia con exactitud. Proliferan los sinónimos y el trasvase de términos de una disciplina a otra o de la lengua común a una disciplina.
La adjetivación puede ser especificativa o valorativa.
Los periodos sintácticos son amplios: predominio de la subordinación.
Son abundantes los elementos oracionales que aclaran contenidos.
Los tiempos verbales son variados: presente atemporal para exponer hechos, pretérito en acontecimientos históricos y subjuntivo en hipótesis.
Las ciencias humanas utilizan sobre todo como vehículo de transmisión el ensayo.
Se estudia un asunto de modo abierto, sin justificar una tesis. Es asistemático, se basa en la interpretación personal. Busca plantear al lector cuestiones sin aportar soluciones. Lo importante es el punto de vista del autor.
Características: hay temas de todo tipo, la extensión es variable, la estructura libre (suele progresar mediante asociaciones de ideas), tiene diversidad de tonos, la intencionalidad es estética (a menudo se utilizan recursos literarios) y es subjetivo.
Hay diferentes tipos de ensayo dependiendo de la intención del autor: personal (habla de sí y sus opiniones), formal (más riguroso), poético (la modalidad más literaria), de exposición de ideas (comunica unas ideas de cualquier tipo aparentemente objetivas).
La argumentación es la forma de elocución empleada, suele aparecer combinada con la exposición (presenta una idea) o con la narración y descripción. Consiste en explicar conceptos y su intención es defenderlos. Para ello se aportan razones que demuestren la veracidad o falsedad de una opinión, hecho o idea.
Se basan principalmente en la exposición de opiniones. Estas no pueden ser demostradas ya que dependen del punto de vista desde el que se presenten. Aunque algunas opiniones estén muy generalizadas, no dejan de ser opiniones
Textos científicos y técnicos. Características, rasgos lingüísticos y estructuras textuales.
La lengua tiene una serie de usos que se corresponden con las necesidades comunicativas de los hablantes. Existen distintos lenguajes específicos dependiendo de las modalidades del discurso.
El contenido de los textos científicos informa sobre investigaciones, estudios o conocimientos de las Ciencias Naturales y el técnico son conocimientos científicos aplicados a la creación de instrumentos. Se caracterizan por ser saberes muy precisos.
Los objetivos son la precisión, la claridad y la exposición de hechos demostrables. Por ello la estructura presenta las siguientes características:
La ordenación es clara y lógica.
Son textos objetivos ya que son producto de una experiencia, son verificables.
Los párrafos empleados son breves, con oraciones cortas generalmente.
Aparecen apoyos gráficos.
Se usan lenguajes artificiales, como los signos de las matemáticas.
El rasgo más claro es su léxico particular, que en su mayor parte no pertenece a la lengua común, sólo es conocido por los especialistas de cada área.
MORFOSINTÁCTICOS
Predominan las formas verbales del presente de indicativo por su valor atemporal y el presente de subjuntivo.
Los adjetivos son especificativos y pospuestos. Abundan los descriptivos.
Son abundantes las pasivas reflejas y las pasivas perifrásicas. También abundan las oraciones impersonales, se utiliza a menudo el plural de modestia (una vez hemos…)
Predominan las oraciones enunciativas y copulativas.
Las explicaciones hace necesaria la presencia de oposiciones y así de oraciones coordinadas explicativas y subordinadas adjetivas.
LÉXICOS Y SEMÁNTICOS
Se emplea un léxico denotativo, por el carácter objetivo y universal.
Se evita el uso de palabras con varios significados, para evitar ambigüedades.
Se usan tecnicismos propios de cada materia.
Predominan los sustantivos concretos, se refieren a realidades sensibles.
El carácter innovador del lenguaje de la ciencia motiva una constante creación de tecnicismos. Algunos mecanismos son:
Palabras tomadas de otras lenguas; generalmente del latín o el griego, aunque cada vez más proliferan los términos ingleses.
El uso de los mecanismos de generación léxica de la propia lengua. Los habituales son la derivación, composición, siglas y acrónimos.
Se puede emplear también el nombre de su descubridor, hacer un trasvase de términos de la lengua común o cambiar la categoría gramatical de una palabra.
Las formas de elocución que suelen emplearse son la exposición y la descripción, presentan y explican los objetos de estudio. Puede darse una argumentación científica para probar una teoría o principio.
La exposición se puede organizar en torno a dos estructuras:
- deductiva o analizante: se formula la tesis y se demuestra mediante razonamientos
- inductiva o sintetizante. Se parte de datos concretos de la realidad, se exponen ordenadamente y se concluye con una tesis.
Se suelen emplear una serie de recursos expresivos:
- definición: explica un concepto con precisión. Primero se clasifica el objeto descrito y se enumeran luego sus rasgos principales
- clasificación: agrupa seres o cosas según las características que comparten. Se recurre a menudo a la enumeración de esos rasgos o detalles.
- comparación: señala las semejanzas y diferencias entre objetos. Es necesaria la ejemplificación.
Textos literarios. Características, rasgos lingüísticos y estructuras textuales
La lengua tiene una serie de usos que se corresponden con las necesidades comunicativas de los hablantes. Existen distintos lenguajes específicos dependiendo de las modalidades del discurso.
Tiene unas características específicas. El emisor es el autor de una obra original destinada a trascender en el tiempo. El receptor es el lector (colectivo, heterogéneo y a la vez individual) que recrea e interpreta la obra. El mensaje es la propia obra y el contenido se presenta de modo estético. El canal es el libro, el teatro, canción o medios audiovisuales. El contexto del autor y receptor es distinto, depende de sus circunstancias personales. El código es la lengua común modificada con fines estéticos: la lengua literaria.
El autor manipula la lengua común. La lengua literaria tiene su propio código, recursos de expresión y a menudo gramática.
Es un lenguaje connotativo, las palabras tienen un significado personal y en el lector causan unas emociones determinadas, lo que lleva a una valoración polisémica de sus mensajes.
Predomina la función poética, también la expresiva y por ello la conativa. El autor indaga en las posibilidades del idioma para causar algún efecto. Para conseguir esto se emplean figuras literarias que pueden ser de carácter fónico, morfosintáctico o semántico.
La estructuras dependen de los géneros: lírico, literario y dramático.
TEXTOS LÍRICOS
Es la máxima expresión de la subjetividad del autor, de su mundo interior. Predomina la función expresiva o emotiva del lenguaje.
Son formas textuales basadas en el yo o el tú. Por ello abundan los poemas en primera y segunda persona y las interrogaciones retóricas y adjetivación valorativa.
No tienen apenas acción, la expresión es casi siempre estática. Los temas están generalmente relacionados con la naturaleza del ser humano.
Es característico el lenguaje basado en la recurrencia o reiteración expresiva con la intención de insistir en el tema a la vez que producir ritmo.
La forma de expresión empleada es el verso, su combinación se organiza en estrofas y poemas.
TEXTOS NARRATIVOS
Narrar es contar una historia real o ficticia, situandola en el espacio y el tiempo.
Lo fundamental es que sea verosímil (sea la historia real o ficticia).
Contiene una serie de elementos.
Narrador: la voz que cuenta los hechos. Puede ser omnisciente, observador (ajeno a la historia que ve a los personajes), testigo (espectador de los sucesos), protagonista, personaje secundario o narrador en segunda persona (se dirige a sí mismo como personaje desdoblado).
Otros son los personajes el espacio y el tiempo. Permiten al autor desarrollar en mayor medida las posibildades expresivas y estéticas. El tiempo condiciona el ritmo.
Los elementos que conforman el relato obligan a combinar las formas de elocución:
En la narración predomina el estilo verbal. Las acciones se suceden y transforman el contenido de la historia. Es necesario un motivo. Suele haber una historia principal y otras secundarias que se entremezclan. Los verbos situan las acciones en el tiempo y por lo general se emplea el preterito imperfecto para tiempos pasados.
El diálogo muestra las conversaciones de los personajes. Puede ser directo, indirecto, indirecto libre o directo libre. Sobre todo a partir de los 50 se emplea también el monologo interior (representación del fluir del subconsciente).
La descripción representa la realidad de la acción narrativa. Domina el estilo nominal, con abundancia de sustantivos y adjetivos, verbos descriptivos, recursos estilísticos. Puede ser realista o subjetiva.
TEXTOS TEATRALES
Las acciones cobran vida a través de unos personajes que lo representan ante el público, dan vida a la obra escrita. El proceso de comunicación queda incompleto hasta que la obra no es representada. Tiene una serie de elementos.
Estructura: suele dividirse en actos (momentos de tensión dramática), se organizan en escenas (entrada y salida de cada personaje) y a veces en cuadros (partes del texto en un mismo lugar). La estructura interna suele organizarse en introducción, nudo y desenlace.
Los personajes son similares a los del género narrativo. Aquí son ellos quienes se dan a conocer.
Los diálogos son las palabras de los personajes. Desarrollan los hechos, completan su caracterización e informan sobre el espacio y el tiempo. Se estructuran con el nombre de cada personaje y a continuación su parlamento. Se presentan en estilo directo. Abundan los pronombres personales, adverbios, vocativos y apelativos, variación de entonación y numerosas elipsis. Puede ser un diálogo (entre personajes), soliloquio (reflexiones en voz alta), aparte o monólogo aparente (hablar por teléfono).
Las acotaciones son indicaciones del autor acerca de las intenciones que debe adoptar un personaje. Suelen ir entre paréntesis y sirven para la puesta en escena.