martes, 20 de junio de 2006
CRECIMIENTO NATURAL
a) Natalidad. Mortalidad. Fecundidad
b) Crecimiento vegetativo: variaciones interregionales.

El movimiento natural de la población es la evolución del número de habitantes de una población a partir de la diferencia entre los nacimientos y las defunciones. Llamado también crecimiento vegetativo, para su cálculo se necesitan dos factores: la natalidad y la mortalidad.
Además, existen otros indicadores sociodemográficos que nos aportan más datos y características de la población en cuestión. Los más importantes son la nupcialidad, la fecundidad, la mortalidad infantil y la esperanza de vida.

► Natalidad y fecundidad.

La tasa de natalidad es el resultado de dividir el número de nacimientos en un año entre la población total, multiplicado por mil. La TN se considera alta si supera el 35 ‰, moderada entre 15 y 35 ‰ y baja si está por debajo del 15 ‰.

La tasa de fecundidad es el resultado de dividir el número de nacidos vivos en un año por el número de mujeres en edad de procrear (de 15 a 49 años) y multiplicado por mil. No obstante, suele utilizarse más frecuentemente el Índice Sintético de Fecundidad (número medio de hijos por mujer)

Ambas tasas son en la actualidad de las más bajas del mundo. En 1900 la tasa de natalidad era del 34 por mil, en 1920 bajó al 30 por mil, en 1940 del 25 por mil y en 1970 se mantuvo en torno al 20 por mil. En la actualidad se encuentra en torno al 10 por mil. En cuanto al índice de fecundidad ha descendido de 4,4 hijos en 1900 a 3 hijos en 1975 y 1 hijo en 2000, 1,3 en el 2004 dato preocupante, si tenemos en cuenta que 2,1 es el índice de fecundidad necesario para el recambio generacional. No obstante, en los últimos años se apunta la tendencia de que el bajón de la natalidad y la fecundidad han llegado a su techo y están empezando a crecer debido a la inmigración, las políticas demográficas...

Son varios los factores que explican las bajas tasas:
Estructurales. Son los mismos que han aparecido en todos los países desarrollados y que han hecho que disminuya la natalidad. La liberalización y acceso al ámbito público de la mujer, aparcando la función reproductora que le tenía asignada con exclusividad la sociedad rural y el franquismo, los cambios en la forma de vida, como consecuencia de la urbanización, la generalización de la forma de vida urbana, sustituyendo a la rural, (donde el ocio y el consumo se imponen como valores haciendo disminuir la natalidad ) y la secularización y la disminución de la influencia religiosa en la sociedad (que han hecho que prevalezcan las relaciones de pareja sobre la función reproductora y que se conozcan y se utilicen los métodos anticonceptivos...) el paso de la familia como unidad de producción a unidad de consumo, el retraso de la nupcialidad motivado por la necesidad de formación...

Coyunturales. Nos diferencian con el resto de Europa y explican la tasa de fecundidad tan baja. El paro y el precio de la vivienda que hacen que se haya retrasado la nupcialidad y por tanto, el retraso en el abandono de la familia y la posibilidad de tener hijos. La pervivencia del modelo cristiano de la familia que ha hecho que exista un porcentaje menor que en Europa de otro tipo de familias, distintas a la tradicional, y, por tanto hace que también disminuya la natalidad. La menor protección y ayuda pública a las familias (precio de guarderías, subvenciones a mujeres trabajadoras, permisos de maternidad y lactancia...) que en el resto de Europa.

► Nupcialidad

La tasa de nupcialidad indica el número de matrimonios habidos en un año dividido por la población total y multiplicado por mil. Este indicador ha perdido parte de su valor, por el número de uniones de parejas que se establecen sin casarse.
La tasa de nupcialidad ha disminuido (5 ‰ en 1995 frente a 7 ‰ en los años setenta) debido a la progresiva instalación de otra formas de parejas (de hecho, monoparentales...) y , sobre todo, ha sufrido un gran retroceso en la edad de los contrayentes, debido al paro estructural, al precio de la vivienda y a la necesidad de formación, todo ello ha llevado a que la edad de los hijos en la que abandonan el hogar paterno sea cada vez más elevada por lo que se reduce el número de hijos por matrimonio.

► Mortalidad. Mortalidad infantil y esperanza de vida

La mortalidad es otro factor demográfico que influye en el crecimiento natural de la población y es el número de fallecimientos en una población determinada. La tasa de mortalidad es el número de muertos en un año en relación a la población total por cada mil habitantes. Se considera alta si supera el 35 por mil, moderada entre 15 y 35 por mil y baja si está por debajo de 15 por mil.

La mortalidad infantil es el número de niños menores de un año fallecidos a lo largo de ese año.

La tasa de mortalidad en los inicios del siglo XX era muy elevada, 26 ‰, y extremadamente alta la de mortalidad infantil, 181 ‰. Las causas estaban en el bajo nivel de la población campesina que proporcionaba el mayor porcentaje de la población activa, en las malas condiciones laborales de los obreros, las epidemias de cólera y viruela, y las últimas guerras del siglo XIX: Cuba, Filipinas y Marruecos. En el siglo XX fue famosa la epidemia de gripe de 1918 (200.000 muertes) y la Guerra Civil (1936-1939). Sin embargo, a partir de este hecho, comienza el descenso que llega a sus tasas más bajas en la década de los ochenta, en la que se sitúa en un 8 ‰.
Las causas más frecuentes de las muertes son las llamadas tres C (enfermedades cardiovasculares, cáncer y accidentes en carretera) y también se han sumado el SIDA, el Alzheimer y la demencia senil. Hay que añadir que la mortalidad no afecta por igual a todas las personas ya que depende de factores como la edad, el sexo, la profesión, los niveles culturales y el área geográfica.
Paralelamente ha ido decreciendo de manera muy significativa la mortalidad infantil. Las causas han sido las mejoras médico-sanitarias y alimentarias que han conseguido reducir la tasa a un 3´45 ‰.
La esperanza de vida es el número medio de años de vida que puede esperar vivir una persona en el momento de su nacimiento. A lo largo de la historia ha ido aumentando según mejoraban las condiciones sanitarias e higiénicas. En España, en 1900, era de 35 años, pero las mejoras higiénico-sanitarias y una mejor alimentación, han permitido un aumento y hoy es de las más altas del mundo (73 para los hombres y 81 para las mujeres). Estas cifras son indicativas de un país desarrollado porque en los subdesarrollados es muy inferior.
Además existe una clara diferencia entre la esperanza de vida de los hombres y las mujeres. Hasta ahora, la participación más activa de los hombres en actividades de riesgo y su participación en guerras y luchas, junto con una vulnerabilidad a las enfermedades ligeramente superior a la de las mujeres, provocaba que aquéllos fallecieran antes, a lo que también ha contribuido hábitos negativos como el alcohol, el tabaco o las drogas.
Por profesiones, mineros y albañiles tienen una esperanza de vida de 58 años, los ejecutivos de 75 y los sacerdotes de 77 años.

► Crecimiento natural o vegetativo.
Puede calcularse de dos formas:
- En cifras absolutas: Nacimientos – Defunciones
- En cifras relativas: Tasa de crecimiento natural = Tasa de natalidad – Tasa de mortalidad = ‰. Como convención, se pasa a %.
El crecimiento vegetativo de la población es la diferencia entre el número de nacimientos y el número de fallecimientos en una población determinada. El resultado puede ser positivo (nacen más personas de las que mueren) que suele ser lo normal; negativo (mueren más personas de las que nacen) debido a una epidemia (en España la gripe de 1918) o a una guerra (1939, final Guerra Civil) o a una baja natalidad; o crecimiento cero (si han muerto el mismo número de personas que han nacido). En España en 2001 fue de 1´12 ‰.

► Variaciones interregionales en el movimiento natural
Aunque actualmente las tasas de natalidad, mortalidad y de crecimiento natural son bajas en todas las comunidades autónomas, existen ciertos desequilibrios entre ellas, en función de una serie de factores que actúan interrelacionados entre sí:

- La estructura de la población va a ser fundamental para los movimientos naturales. Una población relativamente joven hará que la natalidad y el crecimiento natural sean mayores y la mortalidad menor. Las zonas más envejecidas son las del interior (emigración de los sesenta) y la cornisa cantábrica (crisis del 73 y posteriores), las zonas más rejuvenecidas son el este peninsular, Madrid y el valle del Ebro.
- Las diferencias de desarrollo económico y su consecuencia, los movimientos migratorios. Entre 1950 y 1975 estas diferencias causaron movimientos migratorios entre las regiones agrarias del interior y las urbano-industriales de la periferia y Madrid. Al afectar las migraciones principalmente a la población joven, provocaron el envejecimiento demográfico de las regiones emigratorias (con el consiguiente descenso de la natalidad y aumento de la mortalidad) y el rejuvenecimiento de las regiones inmigratorias (aumento de la natalidad y disminución de la mortalidad). La crisis económica de 1975, que incidió duramente en las regiones de antigua industrialización (desindustrialización y paro), detuvo las migraciones interiores tradicionales y provocó descenso de la natalidad.

Las comunidades autónomas con tasas de natalidad superiores a la media son Andalucía, Murcia, Baleares, Canarias, que tienen una población más joven por haber tenido tradicionalmente altas tasas de natalidad; Ceuta y Melilla, por la población africana; Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana, debido a su desarrollo económico que ha generado fuertes procesos inmigratorios. Estas comunidades presentan en la actualidad tasas de mortalidad inferiores a la media o sólo ligeramente superiores y crecimiento natural positivo.
Las comunidades autónomas con tasas de natalidad inferiores a la media son las que presentan una población más envejecida por haber sufrido en el pasado una fuerte emigración, como Galicia y el interior peninsular; o las que fueron muy afectadas por la crisis económica e industrial de 1975, como la cornisa cantábrica. Estas comunidades presentan en la actualidad tasas de mortalidad superiores a la media española y un crecimiento natural negativo.
y otros creen que...