martes, 20 de junio de 2006
PLATÓN
CONTEXTO

Nació y murió en Atenas (427-347 a. C). De ascendencia noble vivió muy de cerca los acontecimientos políticos de Atenas, ciudad-estado (polis), en la que fundó una escuela, la Academia (387). Fue uno de los acontecimientos culturales más importantes del mundo antiguo. Se mantuvo abierta hasta el 529 d. C., cuando el emperador Justiniano decretó su cierre más por motivos religiosos que filosóficos.
Es uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos. Su mérito fue recoger y poner en duda todo el pensamiento anterior y replantearlos desde una perspectiva nueva: desde una categoría ontológica de los suprasensible. La realidad es materia y algo suprasensible que es el fundamento y explicación última del mundo. El arjé está mas allá del mundo sensible. La materia queda reducida a un componente de ciertos seres, ocupando el último peldaño de la escala ontológica.

Recibió una educación muy esmerada, de la que su filosofía es una síntesis superadora.
La dedicación filosófica va unida a una profunda vocación política y pedagógica. Su amarga experiencia política de la tiranía y la democracia le llevaron a concebir una justicia solo alcanzable cuando los sabios ocuparan el gobierno. Como Sócrates identifica la virtud con el conocimiento, y para formar sabios-gobernantes fundó la Academia.

Su preceptor fue Cratilo (un heraclitiano de doctrinas exageradas). De él tomó la idea de un mundo físico sometido a un flujo constante, que cambia continuamente
Sócrates fue el maestro que conoció en su juventud y al que se adhirió de forma apasionada durante toda su vida. Adopta la tesis de que es posible un conocimiento universal, inmutable y necesario, debe haber un objeto real que se deje conocer y del que surjan las demás definiciones. El mundo físico carece de las características, por lo que Platón postula que el objeto de la ciencia va más allá de la ciencia. La filosofía es por tanto una búsqueda de la sabiduría, que se encuentra en la capacidad racional del hombre; por ello se hace dialogando. La verdad no se inculca, se descubre conjuntamente. El diálogo es su método y género literario, asumiendo los planteamientos gnoseológicos y pedagógicos de Sócrates: la labor del maestro no es instruir al alumno sino educarlo. A esto responde la teoría de la reminiscencia.
Más tardías son las influencias de los eleáticos, que conoció cuando se refugió en Megara tras la muerte de Sócrates y de los pitagóricos (en sus viajes a Italia).
Los sofistas estaban en el mismo ambiente histórico y cultural que Sócrates pero defendieron posturas opuestas. Eran pensadores que llegaron a Atenas y otras polis de peso cultural en plena efervescencia de la democracia. El término “sofista” ha tenido casi toda la tradición filosófica un sentido peyorativo, designando al que engaña con argumentos tramposos que parecen correctos. Originalmente significaba “sabio”. Solían ser profesores que cobraban por sus enseñanzas (diferencia con Sócrates). Sus enseñanzas consistían más en hacer fuerte el argumento débil que en el saber por saber. La oratoria y la retórica eran fundamentales. Los hijos de clase acomodada iban para poder enfrentarse al ágora o para aumentar su prestigio social.
Los sofistas son relativistas (niegan la existencia de verdades absolutas: las cosas en sí mismas no tienen valor, dependen de la opinión del sujeto) y escépticos (aunque la verdad existiera, el entendimiento humano no podría conocerla; y nuestro lenguaje-más limitado aún- no sería capaz de expresarla.


PLATÓN
RESUMEN. POLÍTICA

Nació y murió en Atenas (427-347 a. C). De ascendencia noble vivió muy de cerca los acontecimientos políticos de Atenas.
Es uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos. Su mérito fue recoger y poner en duda todo el pensamiento anterior y replantearlos.
De profunda vocación política y pedagógica, su amarga experiencia política con la tiranía y la democracia lo llevaron a concebir una justicia solo alcanzable cuando los sabios ocuparan el gobierno. Como Sócrates identifica la virtud con el conocimiento, y para formar sabios-gobernantes fundó la Academia (387 aC– 529 dC).

Defiende por todo ello un régimen aristocrático en el que gobiernen los virtuosos y el instrumento político por excelencia sea la dialéctica (el conocimiento objetivo de bien, que es la justicia: el conocimiento de la auténtica realidad, del mundo de las ideas). Solo quien conoce el bien puede aplicarlo en situaciones concretas. Estos gobernantes tras dedicarse a la filosofía deberían cargar con la tarea de la política por el bien de la ciudad, no por ambición personal.

En el mundo griego el Estado es fuente de leyes y moral, obedecer las leyes se identifica con la virtud. Debe ocuparse ante todo de la salud moral. Ética y política son lo mismo porque pretenden hacer al hombre virtuoso.
La República es una de las tres obras políticas de Platón, es una síntesis de todo su pensamiento. Se propone aclarar cuál es el estado justo o la mejor forma de gobierno.

La justicia debe darse en el Estado y el individuo, ya que son entidades que poseen la misma estructura. El alma del hombre tiene tres partes que metafóricamente Platón ubica en tres partes del cuerpo: cabeza (racional, sede del conocimiento), corazón (irascible, sentimientos y pasiones) y el hígado (concupiscible, instintos y apetitos más bajos). El hombre es justo cuando domina el alma racional.

El Estado surge porque el hombre individual no cubre sus necesidades básicas, debe asociarse un grupo de artesanos. Pasa el tiempo, se amplía el territorio y surge un grupo especializado en la defensa. El estado surge cuando a estos dos se les une el de los gobernantes. Cada uno tiene su función específica. Y la justicia se da cuando cada clase realiza la función que le es propia (igual que ocurre en el hombre).
Artesanos, comerciantes y agricultores: proveen a la ciudad de los bienes que necesita. Tienen la virtud de la templanza, que ordena y controla instintos y pasiones más bajos. Domina en ellos el alma concupiscible. Son los hombres de bronce.
Guerreros: defienden la comunidad. Tienen la virtud del valor, conocimiento de lo que debe ser temido. Reciben educación del estado, llegando hasta el nivel de la música, la gimnasia, la guerra y algo de matemáticas. No poseen bienes ni familia propios. Predomina el alma irascible. Son los hombres de plata.
Gobernantes: dirigen la ciudad. Tienen la virtud de la prudencia, saber cuál es el bien del Estado. Se alcanza tras una larga vida dedicada a los estudios elementales y más tarde a la dialéctica. Los domina la parte racional del alma, son los hombres de oro.

Por tanto, no puede haber justicia sin que la instancia racional desempeñe la función que le corresponde: dirigir y gobernar.


PLATÓN
PARA COMPLETAR SUS IDEAS

FORMAS DE GOBIERNO
El modelo de estado justo no ha existido nunca, es un modelo ideal. Para Platón todos los estados son injustos y corruptos. Este enfoque es tan negativo porque vivió la época de decadencia de la gloriosa democracia ateniense, por lo que estudia y denuncia los fenómenos de degradación de las polis. Es pesimista: ve la historia como un regreso definido, de lo malo a lo peor.

Tradicionalmente se habían considerado tres formas de gobierno, teniendo en cuenta el número de gobernantes: monarquía (uno), oligarquía (unos pocos) y democracia (muchos). Platón las divide en cuatro formas, todas también corruptas: timocracia, oligarquía, democracia y tiranía. No hay un gobierno de muchos que sea bueno. Para Platón son cuatro modelos en los que se va acentuando la decadencia, utiliza para clasificarlos las cualidades morales de sus dirigentes.
Timocracia: es un modelo intermedio entre la forma ideal y las otras tres malas tradicionales. Platón la ve encarnada en Esparta. El principio de su corrupción es honrar más a los guerreros que a los sabios. El hombre timocrático desea el honor.
El oligárquico se caracteriza por su ansia de riquezas.
El democrático por el deseo inmoderado de libertad.
El tiránico se caracteriza por la violencia.

El cambio de una forma a otra es inevitable y rápido, consecuencia de la rebelión de los hijos contra los padres. La causa que provoca el cambio es la corrupción del principio en que se basa un gobierno. Platón asume y defiende como principio moral fundamental la moderación o justo medio. Lo que hace romperse a los estados es el exceso: la ambición del timocrático, la avaricia del oligárquico, la licencia o libertinaje del democrático y la violencia del tirano.

El principal síntoma es la discordia, que pone en peligro la unidad del estado surgiendo facciones antagónicas, y la anarquía, que constituye el fin de éste.
Puede ser de dos clases: entre la clase dirigente (aristocracia a timocracia; timocracia a oligarquía) o entre la dirigida y la dirigente (oligarquía a democracia, que supone el paso del poder de los ricos a los pobres).
Platón defiende que entre la timocracia y las otras formas de gobierno hay una diferencia de grado y de cualidad (esta se basa en el alma irascible y las otras en la concupiscible). Para distinguir las tres peores recurre a la distinción de los deseos de sus dirigentes: necesarios (oligarquía), superfluos (democracia) e ilícitos (tiranía).
Los deseos ilícitos todos los hombres los tienen, pero pueden ser reducidos mediante la educación. Al hombre común lo turban en sueños, al tirano cuando está despierto.



TEORÍA DEL CONOCIMIENTO. GNOSEOLOGÍA
Platón cree que la ciencia está reservada a los Dioses y algunos hombres. La opinión no tiene porque ser falsa, pero es insuficiente para dar razón de porqué es verdadera. Una opinión es verdadera por casualidad, pero no por necesidad o siempre. Deriva sus características epistemológicas de las ontológicas de su objeto y su orden.

Los saberes técnicos, muy necesarios para la vida práctica, tienen el rango de opinión, se trata de saber como saber hacer las cosas bien aquí y ahora pero no son universales. La necesidad, universalidad y permanencia solo puede derivarse del conocimiento de las Ideas.

En medio están las matemáticas, acerca de los entes matemáticos, mediante las que se deducen nuevas proposiciones a partir de premisas dadas que se suponen ciertas sin someterlas a análisis. Tienen una importancia vital (en la Academia “nadie entre aquí que no sepa matemática”), son entrenamiento para llegar a la dialéctica.
No constituyen una ciencia suprema por dos motivos:
Se basan en la razón discursiva, limitándose a extraer nuevas verdades de otras ya dadas. Intuye los principios que sirven de apoyo al discurso.
Frecuentemente, el matemático debe servirse de ejemplos visibles para demostrar sus afirmaciones.

La ciencia suprema es la dialéctica, que versa sobre un objeto como método de investigación y proceso psicológico.
Su objeto es el mundo inteligible: incluye conocer las ideas, sus relaciones jerárquicas y su papel de causa con respecto a las cosas sensibles.
Este conocimiento es el que se identifica con la virtud. Es el que posee el dialéctico. Todos deberán someterse al sabio. Lo virtuoso es lo racional.

La dialéctica es también un método. Consiste en el diálogo, la capacidad de dar y recibir explicaciones de las cosas. Es un método de investigación que desarrolla la mayéutica socrática. Es una combinación de síntesis y análisis o un camino de ascenso y descenso. Síntesis: el alma asciende a la multiplicidad de las cosas del mundo sensible a la idea de que son copias y una vez ahí va escalando de una idea a otra hasta llegar a la idea de Bien. Solo cuando esto ocurre hemos llegado a saber de verdad lo que es una cosa.

La captación de las formas se plasma en la definición. Este proceso de síntesis consiste en dar definiciones, clasificarlas y sistematizarlas atendiendo al criterio de la universalidad. Se llega a la definición universal “viendo” la esencia de las cosas no abstrayendo lo común que hay en ellos. Es más, en el mejor de los casos el conocimiento sensible es sólo estímulo para que la razón recuerde lo ya conocido. Conocer no es abstraer sino recordar.

El análisis nos permite descender desde una definición universal a definiciones más particulares. Se trata de mostrar o extraer todo lo que incluye un concepto universal y que no tiene porqué estar explícito.

El método dialéctico se apoya en un proceso mental que platón llama nóesis o intuición, es una “visión con los ojos del alma”. Consiste en la aprehensión directa de las ideas. Es preciso inteligir su esencia (dar un salto mental con el que vemos la idea). La chispa que produce la intelección de una idea es la reminiscencia o amnánesis.
y otros creen que...
lo dice Invitado
miércoles, 25 de noviembre de 2009 | 17:56
Rebotado